Si las mariposas hablaran, dirían que -al volar- entienden el francés, aprenden a bailar y ven juegos Ingenniosos.
Pocas son las oportunidades que tenemos de ser testigos del desarrollo de un niño en dos días. Verlos cantar en francés o bailar al ritmo de pelotas y garrafones es sumamente divertido; sin embargo, ver como adquieren habilidades nuevas ya sea a través de una lupa o una guitarra del Rockband, engrandece nuestro espíritu Ingennios.
Ellos, los pequeños humanos, nos enseñan que cada día es una oportunidad nueva para conocer, explorar, indagar y aventurarnos en este mundo que nos ofrece un sinfín de colores, sonidos, sabores, olores y sensaciones.
Cada persona que ha pisado el espacio de ¡2mil10 Ingennios! nos ha regalado puños de ideas que, seguramente, tomarán su tiempo en ser procesadas.
Apenas es el tercer día y ya se puede ver -en niños y adultos- el impacto que tiene ser libre, creativo e ingennioso.










¿Y quién te dijo que no hablaban? Solo hay que esperar a que puedan desplegar sus alas y su voz se haga fuerte… verás como sí hablan.